Por su parte, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, ha subrayado que la coyuntura actual es completamente distinta a la que existía hace un año, por lo que tanto España como las principales economías desarrolladas han pasado de crecimientos significativos en 2007 a una caída del PIB en la segunda mitad de 2008.
La crisis, ha dicho, ha obligado a todos los organismos a recortar sus previsiones de forma sustancial y repetida. En España, el Ejecutivo prevé para el período 2008-2010 un crecimiento negativo del 1,6% en 2009.
La menor actividad, ha indicado, tendrá un claro impacto sobre el empleo y "el paro llegará a alcanzar el 15,9% de la población activa este año".
Pese a la elevada incertidumbre para 2010, Solbes considera que se apunta a una recuperación de tasas de crecimiento que en el año 2011 alcanzarán ya el 2,6% gracias a las iniciativas adoptadas por el Gobierno.
Las medidas de impulso fiscal y la debilidad de la economía situarán el déficit público en el 5,8% del PIB en 2009, seguido de un "importante ajuste del saldo estructural desde 2010 en adelante", según el vicepresidente.
A su juicio, a pesar de que continuará el efecto negativo del ciclo sobre las cuentas públicas, se reconducirá el déficit hasta situarse en el 3,9% en el año 2011.
Elementos positivos
Pedro Solbes ha destacado que el sector exterior sigue siendo positivo para el crecimiento, se podría situar en el 5,4% del PIB en 2009, y jugará un "papel fundamental en el proceso de recuperación económica". También ha señalado que las exportaciones se están comportando "relativamente bien" y no van a verse afectadas de forma negativa.
Otros elementos claramente positivos en el contexto actual son la fuerte contención de la inflación y la reducción de los tipos de interés, que trae consigo la caída del euríbor. Todo ello, según el Vicepresidente, llevará a un entorno económico más favorable que ayudará a mejorar el consumo y la inversión.
Solbes pronostica que la inflación "se va a mantener de forma muy moderada", y los tipos de interés tienen todavía margen para reducirse. En cuanto al recorte del euríbor, se trasladará a los ciudadanos en los próximos meses, con lo que se reducirá la deuda de las familias y de las empresas.
El Vicepresidente reconoce que el panorama es "complejo y difícil", pero asegura el "Gobierno no se resigna ante él y está haciendo todo lo posible para superar la crisis".
Por ello, ha reiterado que el Ejecutivo ha puesto en marcha un Plan de Estimulo para la Economía y el Empleo, que contiene medidas para aliviar la situación de las familias y las empresas y recuperar el crecimiento y la creación de empleo.
Solbes ha señalado que tras este proceso de ajuste "la economía volverá a crecer y lo hará de manera más equilibrada, con menos déficit exterior, con menos peso de la construcción y con menor endeudamiento privado".
Asimismo, ha reconocido que para conseguir que la recuperación económica sea lo más rápida posible y que el crecimiento posterior también sea lo más acelerado "es imprescindible continuar con las reformas estructurales y acelerar el diálogo social".