El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, en su comparecencia junto a la Vicepresidenta, ha afirmado que la reforma es "cuantitativa y cualitativamente muy importante".
A su juicio, el Proyecto "incorpora respuestas eficaces frente a nuevas formas de criminalidad y mejora técnicamente las existentes" con la finalidad de "garantizar la libertad y la seguridad de todos los españoles".
Caamaño ha subrayado que se regula por primera vez en la historia la libertad vigilada "para evitar que terroristas, pederastas y violadores puedan cometer nuevos delitos o residir o acercarse a sus víctimas después de cumplir íntegramente su pena privativa de libertad en la cárcel".
Para los delitos de menor gravedad, la norma amplía el contenido de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad.
Penas más duras
El titular de Justicia ha resaltado que endurece la respuesta penal para los delitos sexuales cuando las víctimas son menores de 13 años o son niños captados para espectáculos pornográficos. Además, se castiga al cliente de prostitución con menores o el reclutamiento de niños para la guerra.
A partir de la entrada en vigor de esta reforma, según el ministro, los delitos de terrorismo "cuando causen muerte, serán imprescriptibles, por tanto se podrán perseguir siempre".
"Igualmente -ha añadido- se aumenta el plazo de prescripción para el resto de los delitos a cinco años, lo que permite un plazo mayor para el esclarecimiento, la averiguación y la persecución de los mismos".
Francisco Caamaño también ha destacado que se incorporan por primera vez en el Derecho Penal los delitos de corrupción en el sector privado y se endurecen las penas en los supuestos de corrupción cuando se trata de responsables públicos. Estos delitos se castigarán siempre con penas privativas de libertad. Además, se incrementa la pena para los delitos urbanísticos.
Delito de piratería
El ministro de Justicia ha asegurado que "el Gobierno de España se encuentra plenamente comprometido con la seguridad de los barcos españoles, y por ello se incorpora en el Código de manera específica y con claridad el delito de piratería dentro del capítulo concerniente a los delitos contra la comunidad internacional".
Con ello, ha añadido, el Ejecutivo quiere dar respuesta a los que con violencia intentan apoderarse de un buque, atentan contra sus tripulantes y pretenden, además, apoderarse de su carga.