El presidente del Gobierno considera inaceptable que, por la vía de hechos consumados, se altere el orden constitucional y la estabilidad democrática de Honduras y recuerda que no hay ni puede haber solución a la crisis hondureña fuera del marco constitucional de aquel país.
El presidente del Gobierno expresa, asimismo, su apoyo a la OEA y espera que la misión que la Organización va a enviar a Honduras favorezca un diálogo franco y respetuoso de la institucionalidad entre todos los actores políticos y sociales hondureños.
El Gobierno español seguirá concertándose con otros países de la región, de la Unión Europea y de la Comunidad Internacional para encontrar una salida a la presente crisis.