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Lucha contra el terrorismo

Señor Presidente,

En mi idea de España caben todas las ideologías imaginables y caben también todas las identidades; lo que no cabe es el recurso a la coacción y al crimen para defender ninguna idea ni ninguna identidad.

Gracias a la tenacidad de la democracia en estos treinta años ETA está más débil que nunca, por mucho que todavía tenga capacidad de matar como demostró hace tan sólo unas semanas al asesinar a Isaías Carrasco. Antes que él, también perdieron sus vidas a manos de asesinos desalmados Diego Armando Estacio, Carlos Alonso Palate, Raúl Centeno y Fernando Trapero. Todos merecen nuestro homenaje al igual que todas las víctimas del terrorismo.

Quiero, en este momento solemne, agradecer la entrega y dedicación de jueces, fiscales, policías y guardias civiles, y también la cooperación decisiva de Francia en la lucha contra el terrorismo.

Señorías,

Estamos, pues, más cerca del final de ETA, pero no lo hemos logrado todavía. La organización terrorista ha decidido continuar su brutal historia. Ha desaprovechado las oportunidades que la democracia, sin renunciar ni a uno solo de sus principios ni a una sola de sus reglas, les ha ofrecido en la Legislatura que acaba. Con ello, hacen aún más negro su destino. Han desafiado la buena fe de una sociedad democrática, firme en sus convicciones y con coraje acreditado para defenderse de sus desafíos homicidas.

ETA sólo tiene un destino: poner fin a su barbarie criminal definitiva e incondicionalmente.

Confirmada la voluntad de ETA, debemos reafirmar la nuestra. Agradezco, una vez más, el apoyo que las fuerzas parlamentarias dispensaron al Gobierno en la pasada Legislatura. Ahora lo reclamo para diseñar una estrategia antiterrorista compartida por todos los Grupos de la Cámara. Insisto: quiero que sea de todos los Grupos.

© Presidencia del Gobierno de España 2010