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Conferencia de prensa del Presidente del Gobierno durante la XIV Cumbre Iberoamericana

San José de Costa Rica, sábado, 20 de noviembre de 2004



Presidente.- Muchas gracias por acudir a esta comparecencia de prensa, en la que voy a efectuar una valoración de lo que está representando esta Cumbre de la Comunidad Iberoamericana.

Desde mi punto de vista, esta Cumbre representa un paso adelante en el fortalecimiento de la idea del gran proyecto de Comunidad Iberoamericana: una comunidad en lo político, una comunidad en lo económico, una comunidad en lo cultural, una comunidad en la idea de solidaridad social y una comunidad en lo que representa el objeto central de esta Cumbre, que es la educación como palanca fundamental del progreso.

Una comunidad en lo político porque ha habido una coincidencia unánime sobre el diagnóstico de la situación en el orden internacional, sobre la reafirmación de valores y principios, como legalidad internacional, Naciones Unidas, diálogo y cooperación entre los pueblos y países, y lucha contra el terrorismo desde los principios de esa legalidad internacional. Ha venido siendo así tradicionalmente en la Comunidad Iberoamericana, una Comunidad que ha apostado por la Corte Penal Internacional, por el consenso de Monterrey, por los acuerdos de la Cumbre del Milenio, por Kioto, y que hoy ha dado un respaldo a la propuesta de alianza de civilizaciones que en su día formulé en Naciones Unidas.

Quiero expresar mi agradecimiento a los veinte países, a sus Jefes de Estado y de Gobierno, que han dado este respaldo unánime a la propuesta de alianza de civilizaciones. Esta propuesta a partir de hoy ya no es de España, es una propuesta de la Comunidad Iberoamericana; de una comunidad que tiene como señas de identidad la capacidad de diálogo, la coexistencia de pueblos y culturas y --lo que es aún más importante-- que tiene como seña de identidad su potencial de comunicación y de alianza con el Norte y con el Sur, con Oriente y con Occidente; que tiene una enorme potencialidad de ser eje del encuentro de civilizaciones, de culturas y de pueblos.

El respaldo en esta Cumbre Iberoamericana a la idea de alianza de civilizaciones como la alternativa esencial en el terreno de lo político, de lo cultural, de lo educativo, a las divisiones, a los muros, a la incomunicación, a la separación entre distintos ámbitos regionales y culturales del orden internacional, representa, sin duda alguna, un gran activo y un gran potencial. Estoy convencido que esto es un paso adelante muy importante para que esta idea prospere en el ámbito de Naciones Unidas y en el liderazgo que, sin duda alguna, tienen que tener Naciones Unidas y su Secretario General para la conformación, para la constitución, de la alianza de civilizaciones.

Decía que hoy hay más Comunidad en el ámbito económico, porque en esta Cumbre ha habido compromisos importantes para acelerar aquellos elementos imprescindibles que faciliten el desarrollo económico de muchos pueblos de Iberoamérica, compromisos para los procesos de integración regional. Hemos celebrado un encuentro con los países de Centroamérica, España y Centroamérica; hemos pasado a formar parte como observadores del proceso de integración regional de Centroamérica en lo económico y hemos comprometido un apoyo firme y decidido para que Centroamérica tenga en el menor tiempo posible un acuerdo de asociación económica con la Unión Europea. Éste es un objetivo que nos hemos propuesto para 2005 y, por tanto, un objetivo que nos va a exigir trabajo decidido y fuerte.

Decía que hay más comunidad en el ámbito de la educación y de la cultura. He propuesto ante la Cumbre la elaboración por todos los países iberoamericanos de una Carta Cultural de la Comunidad Iberoamericana, de un compromiso cultural de la Comunidad Iberoamericana para extender su fortaleza con las dos lenguas que la representan y que abarcan y llegan a tantos millones de ciudadanos en el mundo; para extender los valores culturales que representa la Comunidad Iberoamericana.

Sin duda alguna, en el ámbito de la Educación hay más Comunidad Iberoamericana y hay más Comunidad Iberoamericana porque hay una voluntad decidida, en la que España está de forma muy activa, de hacer de la educación para todo el ámbito de esta Comunidad la palanca esencial del progreso y del desarrollo. Por ello el Gobierno de España ha anunciado su objetivo de convocar una reunión en nuestro país con toda la Comunidad Iberoamericana y con tenedores de la deuda para concluir acuerdos en esa idea que ya expuse en su momento en el seno de Naciones Unidas en el proceso de la Alianza contra el Hambre: canje de deuda por educación, canje de deuda por educación básica, canje de deuda por futuro sólido, que es, sin duda alguna, la educación de los pueblos.

La Comunidad Iberoamericana no sólo ha reforzado su ámbito político, económico, cultural y educativo; también inicia un nuevo ámbito de cooperación: el ámbito de la cooperación de la justicia, de la libertad, de la seguridad. Saben que hace poco tiempo hubo una reunión de Ministros de Justicia en Cartagena de Indias y hoy se ha ratificado la voluntad de iniciar la construcción de un espacio común en el ámbito de la justicia, de la libertad y de la seguridad. Ello contribuirá de manera decisiva al fortalecimiento institucional, a las buenas prácticas democráticas, y a la solidez y al enriquecimiento del Estado de Derecho en todo el ámbito de la Comunidad Iberoamericana.

Con esta importante agenda por delante del fortalecimiento de los vínculos y de los objetivos comunes, pensando esencialmente en el desarrollo de todos y cada uno de los pueblos de Iberoamérica, la Cumbre ha venido a ratificar y a dar un impulso definitivo a la institucionalización de la Secretaría General Iberoamericana. En pocos meses Iberoamérica tendrá un Secretario General y en pocos meses Iberoamérica hablará con personalidad jurídica en el mundo y con relevancia política.

Como saben, la sede de la Secretaría General de la Comunidad Iberoamericana será España y, desde luego, les puedo garantizar que el Gobierno de España va a dar todo el respaldo a ese proceso de institucionalización de la Secretaría General para que sea el cauce, el motor, de ese fortalecimiento de la Comunidad en todos los ámbitos.

Por último, quiero expresar un nuevo agradecimiento a todos los países de la Comunidad Iberoamericana, porque todos los países han expresado el apoyo a la candidatura de Zaragoza para la Exposición Internacional de 2008. Sin duda alguna, éste puede ser un respaldo de gran valor para un proyecto en el que saben que toda la sociedad aragonesa, todos los ciudadanos de Zaragoza, tienen una gran ilusión y donde, desde luego, el Gobierno está haciendo todo el esfuerzo para la consecución de esa Exposición Internacional en Zaragoza.

P.- El año próximo, como usted ha dicho, es la Cumbre en España. ¿Tiene usted alguna idea para evitar que suceda lo que pasó en ésta, que la cuarta parte de los Jefes de Estado y de Gobierno no han acudido a la reunión? ¿Qué quiere usted hacer para revitalizar estas Cumbres?

También, en relación con Cuba, quería preguntarle si cree usted que después de los esfuerzos de España por mantener el diálogo abierto con las autoridades cubanas ahora Fidel Castro va a hacer caso a esas exigencias que le ha hecho usted de cambio rápido y profundo, o va a suceder como ha sucedido en muchas otras ocasiones con otros mandatarios cuando se lo han pedido.

Presidente.- En relación con lo primero, lo que quiero expresar es que todos debemos tener un profundo respeto por los países, los pueblos y los ciudadanos que están representados en esta Cumbre, en torno a 500 millones de personas, con sus Gobiernos y la gran mayoría de Presidentes o de Jefes de Gobierno en la Cumbre. Me parece que es un principio esencial.

En segundo lugar, en alguna ocasión me habrán oído decir que, si hay algo que está globalizado en el mundo actual, es la política, que sucede su actividad en un conjunto incesante de Cumbres y de reuniones. Se sabe, es conocido, que había una coincidencia y eso ha impedido que algunos Presidentes estén aquí y todos hubiéramos deseado que estuvieran. Pero, si usted o cualquiera analiza el relato de las conclusiones, de los pasos, de las iniciativas, que el desarrollo de esta Cumbre ha producido, la conclusión es evidente: ha sido una Cumbre útil, positiva; una Cumbre de avance en la Comunidad Iberoamericana; una Cumbre de esperanza para muchos de los problemas esenciales que tiene esta Comunidad: estabilidad democrática, derechos sociales, consolidación del Estado de Derecho y fortaleza de la Comunidad Iberoamericana en el concierto internacional.

A partir de ahí, le diré que con el máximo tiempo posible y en función de esa reflexión que le hacía hace un momento, desde luego, España está ya preparando la Cumbre Iberoamericana que celebraremos, como se sabe, en la ciudad de Salamanca el próximo año, y lo está preparando para que, evidentemente, todas las agendas puedan tener una coincidencia y todos los Presidentes estén presentes en esa Cumbre, como creo que va a suceder.

En relación con Cuba, ya he expresado en alguna ocasión los cambios que creo que son convenientes y la política que el Gobierno quiere hacer en el seno de la Unión Europea, donde hay abierta una reflexión. Tenemos que tener, lógicamente, el tiempo para ver cómo se desarrollan ambas posiciones: la del Gobierno cubano que, como he dicho, debe de incorporar cambios, y la reflexión de la Unión Europea.

P.- Presidente, usted acaba de decir aquí, en esta exposición, que hay una coincidencia en el diagnóstico internacional. Yo le agradecería que me precisara cuál es la coincidencia respecto de la situación actual en Iraq.

Presidente.- Es verdad que no hemos concretado un análisis de Iraq; lo que hemos hecho es una reflexión sobre los riesgos que existen en el ámbito de la Comunidad Internacional, riesgos que tienen que ver con situaciones de violencia, con terrorismo internacional y con el riesgo de separación y de incomunicación de culturas y de civilizaciones, y que la respuesta tiene que ser en tres direcciones.

En primer lugar, legalidad internacional y Naciones Unidas. En un mundo cada día más interrelacionado, la respuesta multilateral es la única eficaz: unión, unión en los análisis, unión en las reflexiones y unión en las decisiones, como estamos haciendo en esta Cumbre.

En segundo lugar, lucha firme contra el terrorismo internacional y contra todo tipo de terrorismo, y la mejor manera de luchar contra el terrorismo es llevar a cabo los mejores valores democráticos. Sólo la altura moral de la democracia es la que está llamada a derrotar al terrorismo.

Y, en tercer lugar, la necesidad evidente de dar un impulso muy fuerte, que comparte toda la Comunidad Iberoamericana porque todos los países estuvieron en Naciones Unidas en la Alianza contra el Hambre, en las políticas de desarrollo, de cooperación, en las políticas sociales y en las políticas que no ahoguen a los países que necesitan salir adelante desde el punto de vista financiero.

Esos tres elementos son tres elementos claros de preocupación del orden internacional y con las respuestas que le acabo de indicar.

P.- Señor Presidente, quisiera preguntarle si usted ve alguna contradicción en lo siguiente: Cuba no pertenece al Grupo de Río, porque no hay libertades en la isla; Cuba no pertenece a la OEA, porque promovió la subversión hemisférica; Cuba no pertenece a la Cumbre de las Américas, porque no tiene un Gobierno democráticamente electo; sin embargo, dispone de un asiento en la Cumbre Iberoamericana. ¿Ve usted alguna contradicción en eso?

Presidente.- En los otros foros que ha indicado España no forma parte; forma parte de la Cumbre de la Conferencia Iberoamericana y, desde luego, nunca se ha planteado la presencia de Cuba. Cuba tendrá que hacer cambios, pero es evidente que es un país que está ahí y que pertenece a la Comunidad Iberoamericana, y por eso está sentada en la Cumbre Iberoamericana.

P.- Presidente, quería saber cómo vivió este temblorcillo hoy en la mañana aquí, en nuestro país, y también que hablara un poquito más sobre el programa de cooperación con Centroamérica.

Presidente.- Como creo que la mayoría de las personas que estamos aquí, con cierta sorpresa y con preocupación durante los segundos que duró el seísmo. Yo me percaté enseguida de que estábamos ante un terremoto y no le sorprenderá, desde luego, a los periodistas españoles que me lo tomé con bastante calma y con prudencia.

En relación con la cooperación en el ámbito de Centroamérica, el Gobierno de España, para el Presupuesto del año 2005, ha elevado sustancialmente la cooperación al desarrollo y dentro de esa cooperación al desarrollo con Centroamérica hay dos tipos de cooperaciones: cooperación bilateral con todos y cada uno de los países centroamericanos y una cooperación con lo que representa el ámbito regional.

En la cooperación en el ámbito regional, que, insisto, ha elevado su cuantía de manera significativa, va a haber cinco nuevos programas de cooperación desde el Gobierno de España, fundamentalmente en el ámbito educativo, en el ámbito de formación de empleados públicos en los países centroamericanos y también cooperación en el ámbito productivo en sectores como la pesca o la acuicultura que, desde el punto de vista del Gobierno de España y de los Gobiernos centroamericanos, ofrece un importante ámbito de posibilidades de creación de empleo y de riqueza en Centroamérica. Le señalo ésos tres como los más destacados de cinco nuevos programas dentro del conjunto de la cooperación con Centroamérica que este año va a tener mayores cuantías y, por tanto, más posibilidades, de lo cual desde España nos sentimos, no sólo contentos, sino obligados a hacerlo con los países de la Comunidad Iberoamericana.

Si decimos desde España que hay una Comunidad Iberoamericana, para mí eso significa que los problemas de cualquier país de la Comunidad Iberoamericana son también los problemas de España y que el esfuerzo para que se erradique la pobreza y la exclusión social, haya más oportunidades a cada joven, a cada persona de la Comunidad Iberoamericana, ese esfuerzo es un esfuerzo tanto de España, como de todos los países de la Comunidad Iberoamericana.

P.- Presidente, horas antes de iniciar este viaje, usted, en sus declaraciones a la Agencia EFE, exigió a Cuba cambios profundos. ¿Qué respuesta espera o qué respuesta tuvo ayer a través de la reunión de los Ministros de Asuntos Exteriores de España y Cuba? Ya antes el Presidente Felipe González, en la primera Cumbre, en Guadalajara, ya tuvo una reunión con el Presidente Fidel Castro y otros asistentes a la Cumbre Iberoamericana. Han sido catorce años de fracasos en este sentido. ¿Cómo espera usted que esta exigencia sea aceptada?

También con respecto a las Cumbres, con independencia de la mayor o menor asistencia de Presidentes, los que seguimos estas reuniones desde el principio vemos que se ha producido cierta languidez. ¿Qué espera usted en Salamanca? ¿Qué medidas hay para darles un nuevo vigor, revitalizarlas, porque tengo entendido que el Presidente Fox ayer en el almuerzo con el Rey y con usted se comprometió a impulsar, a dar un relanzamiento a estas Cumbres?

Presidente.- En relación con la primera pregunta, no voy a hacer un pronóstico; simplemente me remito a lo que he expresado sobre los cambios necesarios en Cuba y el tiempo dirá qué sucede.

En segundo lugar, ésta es la primera Cumbre Iberoamericana a la que asisto. Como es conocido, para el Gobierno de España la política en el ámbito de Iberoamérica es prioridad en política exterior y puedo decirle que el contenido de la agenda que ha quedado establecida para el año que viene, hasta la próxima Cumbre, es un contenido de altísimo interés, de gran esfuerzo político.

Estoy convencido de que la Cumbre de Salamanca será una Cumbre muy fuerte en términos políticos, económicos, sociales y culturales para la Comunidad Iberoamericana. Habrá más Comunidad Iberoamericana, será más fuerte, estará más integrada, tendrá más espacios económicos, tendrá más apoyo a su desarrollo en el ámbito educativo y social, y, desde luego, voy a poner todo mi empeño en que esto sea así.

P.- Quería insistir con Cuba. España propone a la Unión Europea unas medidas en relación con Cuba y, a la vez, usted hace unas declaraciones exigiendo cambios en Cuba.

Después quería saber si tiene un pronóstico para el partido Barça-Madrid.

Presidente.- Ya he dicho todo lo que tenía que decir sobre Cuba. He explicado mi posición en una y otra ocasión: cambios y reflexión en la Unión Europea sobre la política hacia Cuba. Demos tiempo al tiempo. Tengamos calma para ver cómo evoluciona la situación.

Ya he hecho un pronóstico sobre el partido, pero no lo voy a hacer públicamente, aunque supongo que todo el mundo sabe cuál es el color de la victoria que me gustaría en esta contienda, y no es blanco.

P.- Yo quería que nos hiciera una precisión. Ha dicho usted que el Gobierno español va a convocar en España a Iberoamérica y los tenedores de deuda para cambiar deuda por educación. Me gustaría saber si hay una fecha para esa convocatoria.

En segundo lugar, ¿en ese espacio jurídico común que se pretende iniciar en Iberoamérica van a estar incluidos todos los países, incluso Colombia o la República Dominicana, para los que es necesario visado para entrar en España?

Por último, ¿nos podría hacer un breve comentario de la carta que le envió George Bush agradeciéndole su telegrama de felicitación?

Presidente.- En relación con la primera cuestión, he expresado ante la reunión plenaria de Jefes de Estado y de Gobierno que hay un compromiso de España, un compromiso de canje de deuda por educación, y que queremos que no sólo sea un compromiso de España, que en todo caso lo va a llevar adelante desde su propio ámbito, desde sus recursos presupuestarios, sino que queremos extender ese compromiso y, por tanto, convocar a una serie de tenedores de deuda con países iberoamericanos --muchos de ellos están afectados por problema serios de deuda--, y que eso debería de hacerse en 2005. El compromiso y el objetivo es que sea cuanto antes, en el año 2005, porque, sin duda alguna, ésta es una cuestión de gran relevancia.

En relación con la carta del Presidente Bush, ya he expresado en muchas ocasiones mi testimonio de felicitación. Esa carta llegó hace días pero, como exige la cortesía, la carta pertenece a quien la escribe y a quien la dirige, y lógicamente, por eso ha estado en el ámbito de la discreción.

Sobre el espacio común de justicia, libertad y seguridad, acaba de empezar el compromiso. Estamos en un proceso, insisto, de hace pocas semanas, en Cartagena de Indias, con los Ministros de Justicia y, por tanto, va a exigir una agenda de muchos compromisos y de muchos contactos; pero, desde luego, es un objetivo que esta Cumbre ha ratificado y que desde la perspectiva del Gobierno de España sería enormemente importante en beneficio del fortalecimiento de la democracia, del fortalecimiento del Estado de Derecho, del fortalecimiento de una justicia independiente y de una justicia que funcione en todo el ámbito iberoamericano.

P.- En relación con la Conferencia para el canje de la deuda, quería preguntarle una precisión. ¿Tenemos alguna idea de qué cifras se piensa que se podrían canjear desde el punto de vista de la deuda? Cuando usted dice que va a convocar a países tenedores de deuda, ¿piensa en socios comunitarios o en países como los iberoamericanos? ¿Qué nivel podría tener esa reunión?

Por otra parte, me parece que el señor Rajoy ha hecho unas declaraciones diciendo que el fracaso de esta Cumbre demuestra su incapacidad para hacer política exterior o una cosa de este tipo, algo así. Quería saber qué opinión le merecen las declaraciones y cómo ha sido su primera presencia como Presidente del Gobierno español en esta Cumbre, qué acogida ha tenido o qué diferencia ha habido con respecto a anteriores ediciones.

Presidente.- No voy a hacer una valoración de lo que pasaba en otras Cumbres, ni de lo que pasaba en otras situaciones políticas; lo único que quiero decir es que la sensación que he tenido es de apoyo y de cariño por parte de todos los países iberoamericanos al Gobierno de España y, por supuesto, a S.M. el Rey. Desde luego, existe una voluntad de compartir el esquema y las ideas esenciales de visión del orden internacional, de establecimiento de prioridades y, lo que es más importante en el seno de esta Cumbre, de fortalecer la idea de Comunidad Iberoamericana. Eso, como antes he explicado, puede tener para todos nuestros países una gran fuerza en el orden internacional si fortalecemos la unión y si fortalecemos las estrategias conjuntas en muchos ámbitos que tienen hoy presencia importante de países iberoamericanos.

Tampoco voy a hacer ninguna valoración de las manifestaciones del señor Rajoy. Simplemente, creo que el señor Rajoy las habrá hecho sin valorar o sin tener presente que hay que tener bastante respeto a los quinientos millones de habitantes y a los veintiún Jefes de Estado o de Gobierno o representantes de Jefes de Estado que están en esta Cumbre. Yo creo que él tiene ese respeto y, por tanto, entiendo esas declaraciones casi como que no han existido.

En cuanto al asunto de la deuda, acabo de referir que hemos expuesto la idea, el proyecto y el compromiso. Creo que sería prematuro, y seguramente poco prudente, detallar el volumen de deuda, que en lo que afecta a España nosotros ya tenemos una estimación. En el conjunto de países tenedores de deuda que pueden estar en esa Conferencia, sin duda alguna, lo que representa la movilización de la Alianza contra el Hambre va a suponer un respaldo importante y trabajaremos conjuntamente con los principales países de la Alianza contra el Hambre en esta dirección.

P.- Usted comenta en su declaración, en lo que está manifestando, que desea que se haga la Comunidad Iberoamericana. ¿Está dispuesta España a colaborar con los países latinoamericanos que actualmente presentan un problema con la posibilidad de que la Unión Europea aumente la cancela al ganado? ¿Va a intermediar España con los países latinos?

Presidente .- Ha sido una de las cuestiones que ha salido durante la mañana de hoy en diversas ocasiones por distintos Presidentes de países de Centroamérica y del conjunto de Iberoamérica. Desde luego, he establecido con ellos que vamos a trabajar conjuntamente en un grupo de trabajo para que España pueda hacer el mayor esfuerzo en función de los intereses y de la preocupación, que he constatado que existe, muy razonable por el volumen de importancia de actividad económica y de empleo que tiene este sector ante los planes de la Unión Europea. Evidentemente, ha sido una cuestión importante en el desarrollo de toda la mañana en la Cumbre.

P.- Señor Presidente, dos cuestiones. Sin desvelar el contenido de la carta que le ha enviado el Presidente Bush, ¿de ella se deduce o puede deducirse que a corto o medio plazo se van a normalizar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos; digamos que se van a terminar los desencuentros? ¿Deduce usted también de la carta que va a ser España uno de los países que va a visitar en su gira el Presidente Bush?

Una segunda cuestión. Respecto a la idea de la Alianza de Civilizaciones, a partir de ahora, una vez que la Comunidad Iberoamericana la ha hecho suya, ¿cómo se va a encauzar esta idea para que siga adelante y tenga frutos?

Presidente.- En relación con lo primero, yo no voy a hacer deducciones del contenido de la carta, que era correcta, como procede en el ámbito de las relaciones internacionales, y, desde luego, en lo que son las relaciones que he dicho en muchas ocasiones que quiero tener con el Gobierno de los Estados Unidos y con el Presidente Bush.

Preguntaba usted si se van a normalizar las relaciones. Las relaciones son normales, cuando hay un ámbito de cooperación en muchos sectores del orden internacional y del ámbito bilateral, y cuando no hay acuerdo en alguna cuestión del orden internacional, como se sabe que no ha habido ni hay acuerdo en lo que afecta a Iraq. Pero nuestra voluntad es no sólo de trabajar con normalidad, sino de trabajar constructivamente, de trabajar de manera positiva en lo que representa una apuesta conjunta, seguramente con interpretaciones o visiones distintas, que es más paz, más seguridad y menos terrorismo en el mundo.

En relación con la Alianza, creo que el respaldo de hoy es muy importante para el proyecto y el paso siguiente, que ya tenía un momento incipiente, es el paso en el que hagamos una concreción con la Secretaría General de Naciones Unidas sobre el contenido, los objetivos, el desarrollo y un programa de trabajo para que tenga la suficiente fortaleza a la hora de que sea asumido por Naciones Unidas. Eso se va a producir de manera inmediata en las próximas semanas, porque el Gobierno de España tendrá dos representantes para el trabajo conjunto con Naciones Unidas en el desarrollo de la idea de la Alianza de Civilizaciones.

P.- Quisiera un comentario suyo sobre el incidente terrorista en Venezuela que impidió que el Presidente Chávez pudiera asistir a esta Cumbre.

En segundo lugar, sabe que el Presidente Chávez inicia en Madrid una primera parte de una gira que se cerrará con un encuentro con S.M. el Rey. Quisiera saber qué comentario tiene sobre esta gira y, en general, sobre el relanzamiento de las relaciones entre el Reino de España y Venezuela.

Presidente.- Ayer el conjunto de Jefes de Estado y de Gobierno expresó una condena radical al atentado terrorista sufrido por el Fiscal especial en Venezuela y la solidaridad, en primer lugar, con el pueblo de Venezuela, con el Gobierno y con las instituciones de aquel país, con un compromiso de apoyo a que la senda de la violencia y de la desestabilización sea una senda cortada de raíz en Venezuela. Venezuela necesita, después de lo que fue el proceso del referéndum y después de lo que se vivió en los últimos años, un proceso de estabilización y un proceso de funcionamiento abierto de la democracia, y en ese compromiso es en el que está el Gobierno de España.

Sobre la próxima visita del Presidente Chávez a España, creo que el balance del encuentro bilateral y de la presencia de Chávez en España habrá que hacerlo una vez que se produzca esa visita. Lo que puedo decir es que España quiere tener las mejores relaciones con Venezuela, con un país de la Comunidad Iberoamericana y con un país donde tenemos, además, muchísimos lazos de muchísimos ciudadanos, históricos, presentes y seguramente de futuro.

P.- Presidente, no ha mencionado usted en estos cuarenta minutos la palabra "Haití". ¿Eso quiere decir que no se ha alcanzado ninguna conclusión al respecto y que hay que ver la operación iberoamericana en Haití como una excepción y no como un precedente?

Una segunda pregunta también referida a unas declaraciones que ha hecho hoy el jefe de la oposición en las que decía que no cuente usted con el Partido Popular para una reforma de la Constitución si altera el concepto de nación. Dado que usted ha declarado que el concepto de nación lo ve discutible, mientras que el Partido Popular lo ve de una forma mucho más firme, digamos, ¿eso puede complicar su agenda política e, incluso, una reforma constitucional?

Presidente.- En relación con Haití, no me he referido yo porque en estos momentos está pendiente de hacer y de ser abordado por la Cumbre. Sí puedo decir que hay una declaración y un compromiso de hacer el máximo esfuerzo en la estabilización, en la pacificación y en la salida de una situación enormemente lacerante, desde el punto de vista económico y social, que vive Haití.

Desde luego, lo que ha representado un proceso en el que países iberoamericanos están comprometidos con presencia de fuerzas de seguridad y con presencia de fuerzas de los distintos ejércitos en Haití es un buen modelo de referencia. Es el primer modelo donde la Comunidad Iberoamericana asume responsabilidades en el ámbito de Naciones Unidas y en el orden internacional para contribuir a procesos de estabilidad y de paz, ante situaciones tan difíciles como las que vive Haití. Creo que ese compromiso, no sólo hay que mantenerlo, sino que hay que profundizarlo, y, en el caso de Haití, de manera urgente, porque la situación es tremendamente delicada desde el punto de vista político y desde el punto de vista social. Sin duda alguna, desarrollaremos iniciativas en esa dirección.

En relación con lo que ha manifestado el señor Rajoy, no voy a abordar una discusión ahora de alcance teórico. Simplemente recuerdo que la propuesta establecida por el Gobierno de la reforma de la Constitución afecta a cuatro aspectos que tienen que ver con la Constitución Europea, que tienen que ver con la sucesión a la Corona, que tienen que ver con la incorporación de la denominación de las Comunidades Autónomas y que tienen que ver con la reforma del Senado, y punto.

Por tanto, nadie debe de ahí sacar conclusiones o establecer debates que no existen, sencillamente que no existen, más allá de que algunos vean en la firmeza la incapacidad, simplemente, de saber que hay conceptos que en la ciencia política son discutidos, más allá de lo que diga la Constitución, que lo dice y bien, y que fue un artículo que costó mucho forjar su consenso. Pero es indudable que hay conceptos discutidos y, mal que le pese a algunos representantes políticos, han sido, son y serán discutidos.

P.- Usted dijo hoy que con Centroamérica habían puesto el plazo de 2005 para el Acuerdo de Libre Asociación. ¿Se refiere a que va a haber que empezar negociaciones ya o a que se refiere exactamente?

Presidente.- Me refiero a que tengamos el camino ya absolutamente despejado, a que tengamos la definición y a que el compromiso sea firme, más allá de la culminación. Es decir, 2005 es para el Gobierno de España, en su compromiso con Centroamérica, año decisivo para llegar al punto deseado, que es el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea.

P.- Quería tomarle la palabra que usted ha señalado en algunas entrevistas, diciendo que usted tiene vocación personal hacia América Latina. Quería preguntarle en ese sentido con relación a las inversiones de España en América Latina, particularmente en Sudamérica. Usted hablaba de que las empresas debieran ser más responsables y ejemplares en el comportamiento. Chile tiene problemas con otras empresas y otras inversiones. ¿Cuál sería su trabajo o su alianza con esas empresas?

En segundo lugar, se está conformando una nueva visión de la unión, que lidera Brasil, de todos los países sudamericanos, que es un poco una dinámica similar para tratar con ellos.

Y tercero, ¿conoce usted si ya se emitió un comunicado distinto o más fuerte en contra de los atentados terroristas en Venezuela?

Presidente.- No sé si más fuerte, pero creo que el comunicado que ha emitido la Cumbre Iberoamericana es contundente, es inequívoco, de apoyo y de condena radical.

En relación con la primera cuestión, España, a través de un número importante de empresas, tiene sustanciales inversiones en el conjunto de Latinoamérica; inversiones que, en una buena regla de comportamiento, son muy positivas para los países donde se producen esas inversiones y son también positivas para España. El equilibrio está en dos ideas básicas: como es normal, los inversionistas, las empresas españolas, quieren un marco de reglas lo más estable y seguro posible; y, en segundo lugar, las empresas españolas tienen que contribuir en una política de responsabilidad social a lo que representan los problemas y los déficit sociales de muchos países latinoamericanos.

Quiero decirle que en este momento, en lo que representa el diálogo que tenemos con los principales Gobiernos donde hay inversiones españolas, es un diálogo positivo y que encaramos esta etapa con el convencimiento de que ese equilibrio se va a lograr, tanto en Chile, donde por supuesto cualquier cuestión planteada por el Presidente Lagos para el Gobierno de España es una cuestión de altísimo valor por el crédito y lo que representan el Presidente Lagos y la tarea que ha hecho en Chile, como en Argentina, o como en cualquier otro país.

Hay en este momento un trabajo conjunto de buscar ese equilibrio y de que la ciudadanía de los países latinoamericanos vea que son positivas las inversiones de empresas españolas, que lo vea de manera palpable --ése es uno de mis objetivos-- y, por supuesto, que las empresas españolas tengan un marco de juego y unas reglas razonables que les den seguridad a procesos muy importantes de inversión.

Muchas gracias.

© Presidencia del Gobierno de España 2010