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Respuestas del Presidente del Gobierno en la sesión de control parlamentario

Senado, martes, 09 de marzo de 2010

Respuesta del Presidente del Gobierno a la pregunta formulada por don Joseba Zubía, del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas

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Sr. Zubía.- Señor Presidente del Gobierno, el famoso "Informe Zubía" sobre transferencias pendientes a Euskadi ataca de nuevo. Su Señoría sabe mejor que nadie que año sí y año también traigo a sede parlamentaria, de una forma u otra, el estado de la cuestión.

El 7 de noviembre del año 2007, en la recta final de la pasada Legislatura, le pregunté sobre las competencias que corresponden a nuestra Comunidad Autónoma en virtud del Estatuto de Guernica y que habían sido transferidas en el transcurso de la misma. Su respuesta, muy bien adornada, eso sí, sólo pudo ser un número de una cifra, y bien redondo: cero. Un número, el cero, que lo trató de justificar con una muletilla, que no aporta nada pero que viene bien para esas ocasiones. "Le puedo asegurar --me dijo-- que no por falta de voluntad del Gobierno de España, sino únicamente por mantener los principios de lo que representa lo que tiene que determinar los traspasos de competencia: la letra y el espíritu de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía". Y ahí quedó la cosa.

Casi un año después, el 30 de septiembre de 2008, volví a la carga, señor Presidente, y en esta ocasión le pregunté algo tan fácil de responder como si consideraba que el Estatuto de Guernica seguía vigente en su integridad. Su Señoría me confesaba, muy solemne, que, "por supuesto, el Gobierno considera que el Estatuto de Autonomía de Guernica está vigente en su integridad". Y aprovechó para dejar caer otra frase no carente de mensaje: "lo que me gustaría es que todo el mundo considerara que ese Estatuto está vigente y es positivo; desde luego, su Grupo y, desde luego, también el Gobierno vasco".

El 15 de septiembre del pasado año, gobernando ya en Euskadi el Partido Socialista, insistí al respecto y quise saber si tiene su Gobierno intención real de cumplir y desarrollar en su integridad el Estatuto, y proceder, en consecuencia, a la transferencia de las competencias todavía pendientes. En esta ocasión fue más explícito que nunca, sin duda llevado por la alegría de la reciente llegada de su partido a Ajuria Enea, y me dijo que "la voluntad del Gobierno es que el Estatuto despliegue todo su potencial". Y pidió expresamente a nuestro Grupo Parlamentario que "contemplemos el proceso sin prejuicios y con actitud de colaboración".

Pues bien, señor Presidente, con esa actitud de colaboración y sin prejuicios, queremos saber qué es de ese proceso, que, si existe, no hemos podido contemplar por ninguna parte. De ahí mi pregunta de hoy: ¿en qué situación se encuentra en la actualidad el proceso y, por ende, las negociaciones sobre los traspasos de las competencias todavía pendientes a la Comunidad Autónoma de Euskadi?

Presidente.- Señor Zubía, debo reconocerle la tenacidad en torno a lo que usted mismo ha bautizado como el "Informe Zubía", que es verdad que se ha constituido en este diálogo parlamentario en el Senado en una especie de rayo que no cesa en cuanto a que siempre Su Señoría abre y reabre esta cuestión. He de decirle que, por supuesto, siempre en un tono parlamentariamente ejemplar, que es el que caracteriza a Su Señoría.

Y es cierto, voy a hacer simplemente referencia sobre la cuestión a partir de mayo de 2009, es decir, a partir del nuevo Gobierno de Euskadi, a partir de que es Lehendakari el señor López, en el entendimiento de que los debates que tuvimos hasta ese momento los ha resumido, creo que acertadamente, el señor Zubía.

Es verdad, no puedo ocultarlo, que la llegada del señor López a la Lehendekaritza y el nuevo Gobierno vasco han supuesto para mí una alegría, que no es incompatible con el respeto que siempre tuve al Gobierno del Partido Nacionalista Vasco y el respeto que tengo a su fuerza política, como bien conoce.

Desde mayo de 2009 hemos venido trabajando con el objetivo de impulsar ese proceso de transferencias o de traspasos pendientes. Por ello, el 23 de septiembre tuvo lugar una primera reunión de la Comisión Bilateral en la que el Gobierno vasco precisó las demandas básicas que tenía al respecto. Desde entonces, hemos realizado numerosas reuniones de carácter técnico, y también de carácter político, con el fin de identificar las funciones y medios a traspasar, y para intercambiar datos sobre su valoración.

El Gobierno de la nación ha concretado su propuesta en varias materias, como son las de asistencia sanitaria y educativa en el ámbito de Instituciones Penitenciarias, así como la gestión de las determinadas penas alternativas. Y me complace informarle de que en todos estos temas los acuerdos están prácticamente ultimados, pendientes tan sólo de concretar una fecha para proceder a la firma del traspaso. Espero que este acuerdo sea una primera muestra de la capacidad de ambos Gobiernos de llegar a acuerdos sin necesidad de renunciar a las posiciones de principio sobre otros aspectos vinculados, como el caso de la reclamación de la Comunidad en materia de políticas penitenciarias, que el señor Zubía conoce perfectamente.

En estos momentos estamos en una negociación en curso sobre el traspaso de las competencias sobre los profesores de Religión, la ejecución de la legislación de productos farmacéuticos, la homologación y convalidación de títulos extranjeros no universitarios, el buceo profesional o el seguro escolar. La transferencia de estas materias está muy adelantada y en diciembre de 2009 se inició la consulta a los organismos pertinentes para proceder al cálculo del coste de estos servicios.

Estoy seguro, señor Zubía, de que, si mantenemos la voluntad de alcanzar acuerdos eficaces, podremos alcanzar los correspondientes acuerdos en el marco de la Comisión Mixta de Traspasos. El tema más importante y más complejo que tenemos pendiente es el de las Políticas Activas de Empleo, que continúa siendo objeto de análisis, de debate y de discrepancias interpretativas.

Como ya le dije a su compañero de partido, el señor Erkoreka, debo insistir en que deberíamos intentar que la cuestión relativa a las Políticas Activas de Empleo no fuera una batalla que tuviera un contenido partidista. Tenemos que esforzarnos en llegar a un pacto que permita una mejora de la gestión para todos los ciudadanos vascos que necesitan encontrar un empleo o mejorar su formación. En ello vamos a centrar nuestros esfuerzos y espero que podamos alcanzar un acuerdo.

El proceso de negociación está abierto y el impulso experimentado en los últimos meses nos permitirá alcanzar acuerdos que permitan a las instituciones vascas que asuman los servicios que les corresponden y que les atribuye el Estatuto de Guernica para el bienestar de los ciudadanos. Y, por supuesto, deseamos contar también con su opinión constructiva en esta materia sensible e importante, como son las Políticas Activas de Empleo.

Mi deseo, como Presidente del Gobierno, es que podamos tener un acuerdo en el menor tiempo posible. Sé que ésta es una cuestión de enorme calado, de gran importancia política y social para Euskadi, y mi compromiso es muy firme a este respecto.

Sr. Zubía.- Señor Presidente del Gobierno, desde luego reconozco sus esfuerzos a la hora de intentar explicar y justificar lo que es difícilmente explicable y justificable.

Treinta y un años, treinta y uno, van a ser los próximos que cumpla ese Estatuto de Autonomía de Guernica que, por supuesto, se considera siempre que está vigente, pero que luego no se asume y pone en valor en sus contenidos concretos, ya que la realidad nos demuestra que sigue sin desarrollarse y, por lo tanto, sin cumplirse en su integridad a día de hoy; una vigencia que, por cierto, y por si tiene alguna duda, señor Presidente, le diré que este Grupo Parlamentario y el Gobierno vasco --el Gobierno vasco, por supuesto, anterior-- la han proclamado siempre, pero también asumido y, precisamente por ello, defendido y reclamado.

Pero vayamos al grano, señor Presidente. El pasado verano Su Señoría daba cuenta ya en esta Cámara de que el día 8 de junio se mantuvo una reunión entre responsables políticos del Ministerio de Política Territorial y del Gobierno vasco, presidido por Patxi López, que había tenido como objetivo revisar la situación de los traspasos de competencias pendientes con la Comunidad Autónoma. Igualmente, nos informaba de que el 7 de septiembre se había reunido en Vitoria la Comisión Bilateral de Cooperación, órgano del mayor nivel político en las relaciones entre ambas Administraciones, y que, a raíz precisamente de esa reunión, se había iniciado el camino para alcanzar acuerdos que permitan el traspaso de competencias. Citó de forma expresa la competencia relativa a las Políticas Activas de Empleo, por ser las de mayor importancia y repercusión política y pública, y se atrevió incluso a ratificar, en nombre del Gobierno, la voluntad de que el traspaso pudiera ser efectivo el día 1 de enero del año 2010. ¿Lo recuerda, señor Presidente?

Es más, en esos momentos de euforia indisimulada llegó a añadir que, tal y como había ya anunciado el Lehendakari López, existen otros temas que también se encuentran sobre la mesa de negociación y que constituirán un segundo bloque de transferencias sobre el que empezaremos a trabajar con carácter inmediato.

Yo, sinceramente, sigo sin saber si lo han empezado a trabajar. Me asegura que sí pero, si lo han hecho, lo llevan a cabo muy en secreto, a la vez que muy despacio, pues lo cierto es que ese llamado segundo bloque de transferencias no lo hemos visto ni olido por ningún lado. Y el llamado a ser el primero --léase Políticas Activas de Empleo-- ahí sigue varado, pese a que el 1 de enero llegó y pasó hace ya un buen tiempo.

Señor Presidente, a estas alturas de la película --le repito que el Estatuto lleva camino de cumplir treinta y un años-- las palabras, los discursos y las promesas no bastan e, incluso, sobran. Es hora, hace tiempo lo era, de concreciones y de resultados. Y, a día de hoy, coincidirá conmigo en que palabras y supuestas intenciones, muchas; pero resultados prácticos, ninguno.

Su Señoría nos anunció en verano que empezaba una etapa de avance en el desarrollo del autogobierno a través del desarrollo del Estatuto de Autonomía de Guernica. Al hilo de ello, manifestaba estar convencido de que mi Grupo "sabrá seguir el desarrollo de estas negociaciones, valorar el esfuerzo que se realice y apoyar los resultados", concluyendo expresamente con un "confío en que su mirada sea objetiva y ponderada" y pidiéndome personalmente que "abra una puerta a la esperanza sobre el proceso que el Gobierno Vasco y el Gobierno de España están llevando a cabo".

Seis meses después de aquellas sus palabras, tengo que decirle, con mirada objetiva y ponderada, como me pedía, que esa nueva etapa de avance que empezaba nadie, nadie, acaba de percibirla y que, consiguientemente, resulta, no ya difícil, sino imposible, seguir el desarrollo de unas negociaciones que se desconocen, valorar un esfuerzo que no se ve si existe y menos aún apoyar unos resultados que, eso sí, es evidente que no se han producido. No se han procedido y sería bueno, señor Presidente, saber si es por falta de voluntad del Gobierno de España o por mantener esos principios que decía defender cuando el Gobierno vasco estaba en otras manos.

Respecto a la puerta abierta a la esperanza, créame, señor Presidente, que la he tenido durante todo este tiempo, pero ha sido en vano. La esperanza ni siquiera ha asomado.

Hoy vuelve a dar buenas palabras, insiste en que están en ello pero, señor Presidente, la credibilidad también tiene límites. En todo caso, como a constantes no nos gana nadie, como bien nos ha dicho, seguiré preguntando sobre la evolución de este hasta ahora invisible, pero inexistente proceso, y, por tanto, señor Presidente, créame que continuará.

Presidente.- Señor Zubía, en primer lugar, quiero constatar con satisfacción la afirmación que ha hecho sobre el Estatuto de Guernica y sobre el compromiso político con el Estatuto de Guernica de su Grupo Parlamentario y, por tanto, de su partido. Es una afirmación que para el Gobierno de España tiene valor y, desde mi punto de vista, supone un camino muy adecuado.

En relación con el traspaso de las competencias pendientes, acabo de referir que durante estos últimos meses he trabajado con intensidad. Su Señoría sabe, porque es quizá el mayor especialista en la materia, que la negociación sobre las Políticas Activas de Empleo es una negociación compleja desde el punto de vista conceptual y desde el visto de vista conceptual técnico-jurídico, para acordar un traspaso que respete nuestro ordenamiento. También tiene una dificultad desde el punto de vista económico, en cuanto a la valoración del cómputo de lo que pueden representar las Políticas Activas de Empleo.

He de decirle que, desde la perspectiva del Gobierno, el acuerdo se va a alcanzar y que esperamos que sea un acuerdo satisfactorio también para su Grupo, para esa perspectiva objetiva a la que usted hacía referencia. Desearía que, cuando ese acuerdo concluya, y espero que durante el proceso, en la recta final y en esta fase en la que estamos, su Grupo pueda tener, porque el Gobierno se la va a dar, la información oportuna, se aproximen al contenido del mismo con ponderación y con realismo, en aras de intentar avanzar en el desarrollo del Estatuto de Guernica en esa competencia y en otras que el Gobierno vasco ha planteado; otras, incluso, que no he referido en esta pregunta por no hacerla excesivamente prolija.

Pero le puedo reiterar la voluntad y el compromiso, y estoy convencido de que en este tiempo avanzaremos en el traspaso de competencias y, desde luego, nunca le negaré la paternidad de su iniciativa.


Respuesta del Presidente del Gobierno a la pregunta formulada por don Narvay Quintero, del Grupo Parlamentario Mixto

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Sr. Quintero.- Señor Presidente del Gobierno, como usted sabe, la legislación comunitaria permite a las compañías aéreas con licencia europea la posibilidad de operar sin ningún tipo de restricción, en función del mercado y de su capacidad; pero también es verdad que existen, y todos lo sabemos, las obligaciones de servicio público.

En Canarias tenemos la obligación de servicio público al transporte aéreo competencia exclusiva del Estado, que se ha revisado, es verdad, para Canarias en 2006 y que ha sido beneficioso, sin duda, para alguna de las Islas Canarias; pero, sin embargo, en la isla de El Hierro siguen prácticamente igual que en 1998, cuando esta isla tenía aproximadamente 7.500 habitantes y en la actualidad contamos con casi 11.000 y tenemos una capacidad en los últimos años de más de 195.000 pasajeros al año, con lo que significa esto para una isla de 11.000 habitantes, el doble de lo que teníamos en 1998. En definitiva, la única mejora considerable son diez mil plazas más del trayecto Tenerife-Norte-El Hierro.

Esto nos parece muy poco o casi nada, señor Presidente. De hecho, la compañía que opera con la isla de El Hierro ya supera estas obligaciones de servicio público, con lo cual esto es un índice muy claro de que estas obligaciones de servicio público están desfasadas.

Señor Presidente del Gobierno, el transporte en Canarias, tanto como en Baleares, es como la arteria carótida para el cuerpo humano: si no la tenemos a pleno rendimiento, no podemos funcionar. Nuestro transporte aéreo, tanto interinsular como con el exterior, es el motor socio-económico de las Islas --como dije antes, tanto de Baleares como de Canarias--, y más de una isla, como la isla de El Hierro, la más alejada y pequeña del Archipiélago canario.

Como saben, la integración de Canarias en las Regiones Ultraperiféricas de la Unión Europea es reconocida por Europa, cosa que por el Estado todavía no. Es el reconocimiento de unas desventajas, como la extrema lejanía, el aislamiento, la insularidad y la doble insularidad, como sufren algunas islas canarias. Y esto invita a las instituciones a adoptar medidas específicas respecto de cada territorio específico para la plena integración en la Unión Europea.

Uno de los términos claves de la calificación de "periferia" es la capacidad de acceso al mercado europeo de las empresas. Los estudios relativos a la geografía económica mencionan los efectos positivos de las economías externas y los efectos negativos causados por la congestión y la aglomeración de la economía, como podría ser Madrid, en el caso del territorio español, e incluso Tenerife y Gran Canaria, en el caso del Archipiélago canario.

Debido a estas desventajas que nos deparan la lejanía y el aislamiento, como son el poco acceso al mercado estatal y europeo, y el coste que supone la división en las diferentes islas de las empresas y su capacidad de desarrollo, es indispensable solucionar los problemas de accesibilidad.

Actualmente, las obligaciones de servicio público con la isla de El Hierro sólo tienen conexiones con Gran Canaria y Tenerife Norte. Esto imposibilita tanto a los ciudadanos de la isla, como a los que nos visitan, unas conexiones fáciles y baratas.

Señor Presidente del Gobierno, en su poder tiene un documento, que lo he traído hoy también y que recibió el Ministerio de la Presidencia el 30 de octubre de 2009, en el que en el Pleno del Cabildo insular, por unanimidad de todas las fuerzas políticas, le pedían la urgencia de modificar estas obligaciones de servicio público e, incluso, le decían, prácticamente, las comunicaciones de transporte aéreo que tenía que tener la isla de El Hierro para su desarrollo económico y social presente y futuro.

Por eso le planteo la siguiente pregunta, señor Presidente: ¿cuándo piensa el Gobierno de España revisar y autorizar las obligaciones de servicio público con la isla de El Hierro?

Presidente.- Señor Narvay Quintero, en julio de 2006 el Gobierno aprobó unas nuevas obligaciones, como usted ha dicho, de servicio público para las rutas aéreas de las Islas Canarias que sustituían a las que se habían establecido en 1998. Con ello mejoramos notablemente el servicio en las rutas interinsulares y, en particular, en las conexiones con El Hierro.

Estas nuevas obligaciones incluían, entre otras, el aumento de las frecuencias de vuelo y el número de asientos ofertados. Así, en 2009 más de 180.000 pasajeros han utilizado la conexión El Hierro-Tenerife y más de 30.000, la de El Hierro-Gran Canaria, con unos índices de ocupación respectivos del 70 y del 50 por 100, lo que indica que existe una oferta de servicio razonable.

Además, las nuevas obligaciones incluían la definición de unas tarifas de referencia para los residentes en las Islas. Para ellos, el precio del billete en el transporte aéreo en las conexiones que realizan con la Península está subvencionado por el Estado en cuantías que se han ido incrementado en los últimos años hasta alcanzar el 30 por 100 de su coste, como bien sabe Su Señoría.

A pesar de que, como ve, la actualización de las obligaciones de servicio público es relativamente reciente, el Gobierno cree que se debe mantener el esfuerzo para conseguir que la oferta de transporte aéreo, en general, en las Islas Canarias y, en particular, en la isla de El Hierro satisfaga cada vez más los requerimientos ciudadanos.

Con ese objetivo se ha constituido un Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas, en el que participa el Gobierno de Canarias y que continuará la tarea que realiza la actual Comisión Mixta de Seguimiento y Control de las Obligaciones de Servicio público. Este Comité se creó en el Consejo de Ministros que el pasado 9 de octubre celebramos en Las Palmas, que, como recordará, aprobó la Estrategia Integral para la Comunidad Autónoma de Canarias, y esperemos que realice el trabajo necesario para actualizar la situación y mejorar las condiciones de la isla de El Hierro.

Sr. Quintero.- Señor Presidente, sabe que para nosotros el transporte, como las infraestructuras, es vital para el desarrollo económico y social. Lo entiende más que nadie.

Desde que empecé mi labor en el Senado he insistido mucho en el Aeropuerto de El Hierro. Evidentemente, hubo por fin un compromiso del Ministro de Fomento, en este caso, de la ampliación del horario previsto para el Aeropuerto de El Hierro para tener unas mejores conexiones. Como usted ha comentado, y yo también he comentado, es verdad que se ha revisado en 2006, pero creemos que sigue siendo insuficiente para la isla de El Hierro.

Señor Presidente del Gobierno, usted también ha nombrado la subvención del 30 por 100. Hoy por hoy, la subvención de los canarios es del 50 por 100. Pero, señor Presidente del Gobierno, los ciudadanos, los usuarios, no ven esas ayudas que debería influir directamente en el precio del billete. Y le voy a poner un ejemplo: en el año 2005, con el 38 por 100 de subvención al pasaje a los residentes canarios, un pasaje de El Hierro a Tenerife costaba 70 euros; en 2009, con el 50 por 100 de la subvención, cuesta 75'75 céntimos; es decir, cuesta mucho más caro hoy que en 2005, y eso que tenemos una subvención mayor.

Yo le digo que la subvención que da el Estado al transporte aéreo canario es buena y es una buena política para combatir la ultraperiferia pero, si no tomamos otras medidas de control de los precios, en realidad este beneficio exclusivamente se lo llevan las compañías aéreas y nunca los usuarios.

Señor Presidente del Gobierno, le digo más, y le voy a hacer una comparación: un pasaje en AVE, empresa pública del Estado dependiente del Ministerio de Fomento, de aquí a Segovia cuesta, ida y vuelta, mirado hoy en la página del AVE, 18,80 euros; hoy, ida y vuelta, treinta minutos de viaje. Señor Presidente, un vuelo de El Hierro a Tenerife, treinta minutos de viaje, nos cuesta 75,70 euros. 56 euros de diferencia tenemos que costear. Pero esto nosotros, porque somos residentes. 150 euros a todos los no residentes y a los turistas extranjeros, lo que esto supone para la economía del turismo de la isla de El Hierro.

¿Por qué un estudiante de la isla de El Hierro, señor Presidente, tiene que pagar el doble que un estudiante de Gran Canaria o Tenerife para estudiar en una Universidad y tres veces más que un estudiante de la Península? ¿Por qué a un empresario le cuesta tres y cuatro veces más llevar los productos a la isla de El Hierro que a un empresario de la Península? ¿Por qué a una persona, en algo tan sencillo como es ir a un especialista médico, le cuesta tres veces más que a los de Tenerife y Gran Canaria, y cinco veces más que a las del Estado porque, por las malas condiciones que tiene la isla, tiene que pernoctar en Tenerife o en Gran Canaria? ¿Y por qué un turista, como le dije antes, señor Presidente, tiene que pagar casi 150 euros para ir desde Tenerife y 200 euros desde Gran Canaria hasta El Hierro, cuando por ese precio desde Madrid hoy podemos ir y venir a cualquier parte de Europa?

Señor Presidente, ¿esto le parece justo? A veces nos preguntamos si existen ciudadanos de primera o de segunda.

Señor Presidente --y termino--, usted visitó El Hierro en agosto de 2005, cosa que le agradecemos, porque es el primer Presidente de la democracia que visita nuestra isla. Vio las dificultades que tiene de acceso esa isla y de comunicaciones. Allí se comprometió, entre otras cosas, a derogar el Real Decreto que ponía a Malpaso de interés para la defensa nacional, cosa que no ha hecho. Yo hoy le invito a que se comprometa a revisar con la sociedad herreña esta obligación de servicio público, señor Presidente, cosa que en la época que estamos de actual crisis económica no supone ni un euro, sólo voluntad política.

Presidente.- Señoría, le agradezco su intervención y el tono de la misma.

En efecto, recuerdo bien la visita de El Hierro y, desde luego, el Gobierno intenta tener la máxima sensibilidad con lo que representan las Regiones Ultraperiféricas y con las Islas, en particular con El Hierro.

Voy a referirle alguna cuestión y, por supuesto, adquirir un compromiso. Sabe que el Gobierno mantiene diversas medidas de apoyo al transporte en la isla de El Hierro. Permítame que le aporte un dato: la inversión ejecutada en el Aeropuerto de El Hierro en el período 2004-2009 ha ascendido a siete millones de euros, lo que supone triplicar lo invertido anualmente en el período 2000-2003. Este aumento de la inversión se va a mantener en el futuro. Hemos planificado una inversión para 2010-2013 de once millones de euros para el Aeropuerto de El Hierro.

En cuanto a la reducción de las tarifas aeroportuarias, que tiene una gran incidencia en los costes, los aeropuertos de Canarias se están beneficiando en estos momentos doblemente: en primer lugar, de las medidas que con carácter general se están impulsando y para el presente año 2010 hemos aprobado la congelación de todas las tasas aeroportuarias y de navegación aérea; en segundo lugar, de bonificaciones específicas, tanto las adoptadas por la promoción turística en las dos últimas temporadas, como las establecidas para los vuelos interinsulares canarios, que suponen una bonificación del 70 por 100.

El Gobierno conoce su preocupación. Le agradezco que haya reconocido los esfuerzos que se han hecho hasta este momento de llegar a una subvención de hasta el 50 por 100, efectivamente; no el 30 por 100, del 50 por 100. Y somos muy conscientes de la limitada repercusión que tiene en los ciudadanos.

Conozco, además, su preocupación por la ampliación del horario operativo del Aeropuerto de El Hierro. Estamos realizando gestiones oportunas con las compañías que prestan actualmente el servicio, cumpliendo, por cierto, con la moción que en su día aprobó esta Cámara.

Y seguiremos trabajando en el seno del Comité con el Gobierno de Canarias para actualizar la condición de servicio público de interés general.

Soy consciente de su sensibilidad y espero que podamos dar nuevos pasos positivos para los ciudadanos de El Hierro.

En todo caso, le agradezco, una vez más, su compromiso y el tono de su intervención.


Respuesta del Presidente del Gobierno a la pretunta formulada por don Pío García-Escudero, del Grupo Parlamentario Popular

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Sr. García-Escudero.- ¿Sigue sosteniendo el Gobierno que su estrategia de entendimiento complaciente con regímenes políticos en los que se violan sistemáticamente los derechos humanos es la correcta?

Presidente.- Señor García-Escudero, la verdad es que la formulación de su pregunta es su opinión y no la opinión del Gobierno. El Gobierno mantiene en toda su política exterior, como uno de los objetivos fundamentales, la defensa de los derechos humanos en todos y cada uno de los países donde existen problemas serios de respeto a los derechos humanos. Lo hacemos como una prioridad de la política exterior y lo hacemos en la política exterior en la que creemos, que es la política de los hechos, la política de las realidades, la política que es útil y no la política del campanario, ni la política de sacar pecho, ni de hacer retórica, ni de hacer partidismo con la defensa de los derechos humanos de cualquier democracia y de los demócratas de este país.

Sr. García-Escudero.- Señor Rodríguez Zapatero, el pasado 24 de febrero, Orlando Zapata moría después de una huelga de hambre en una cárcel castrista. Pocas horas después, usted pronunciaba un discurso en la ONU, en la costosísima sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones. Era el mejor momento y el mejor lugar para condenar rotundamente esa muerte y, sin embargo, usted no hizo ni la más mínima mención. ¿Por qué, señor Rodríguez Zapatero? Porque había sido en Cuba.

Veinticuatro horas después, y ante las unánimes críticas por su comportamiento, usted se dignó lamentar, que no condenar con energía, la muerte de Orlando Zapata. Esa actitud suya, señor Rodríguez Zapatero, no es ni más ni menos que el fiel reflejo de su política exterior.

Comenzó usted faltando al respeto a la bandera de los Estados Unidos, a Ángela Merkel la llamó "fracasada", apostó por Ségolène Royal en las elecciones francesas siendo usted Presidente del Gobierno, se ha liado usted con el tiránico régimen de Irán en la Alianza de Civilizaciones, se han plegado ustedes ante Marruecos en el tema del Sáhara, señor Moratinos, y los derechos humanos en el Sáhara y en Marruecos. Mantiene usted una política siempre complaciente, incluso obsequiosa, con dictaduras, como Cuba y Venezuela, porque su problema, señor Rodríguez Zapatero, es que también en política exterior su ideología le nubla el entendimiento.

En esto no hay ideología que valga para un demócrata. No se puede consentir y tener esas contemplaciones con determinados países donde se violan los derechos humanos y, además, son santuarios de terroristas.

Señor Rodríguez Zapatero, usted, en su día, invocó al supremo valor de la vida humana para justificar el final de una tristemente famosa huelga de hambre. ¿Por qué no ha condenado usted la muerte de Orlando Zapata, un preso político, no un asesino? ¿Qué gestiones está haciendo su Gobierno para evitar la muerte de Guillermo Fariñas?

En su actitud con el régimen de Castro se equivocan, porque para un demócrata, y usted lo ha dicho, la prioridad, por encima de cualquier otra cosa, tiene que ser el pueblo cubano, tiene que ser la defensa de sus derechos y que puedan recuperar sus libertades cuanto antes. Las alabanzas continuas a los supuestos progresos del régimen, como ustedes hacen, y el continuo desprecio a la disidencia, como hace el señor Moratinos cada vez que visita la isla, no ayudan en nada, ni al pueblo cubano ni a los presos políticos que hay en las cárceles de Cuba. Al único que ustedes dan oxígeno es al régimen de Castro, que engaña liberando un día a un disidente, dejando morir de hambre a otro y encarcelando a veinte más, todo simultáneamente. Consulte usted, señor Rodríguez Zapatero, el informe de Amnistía Internacional sobre Cuba.

Todo lo que le he dicho vale lo mismo para Venezuela, porque Hugo Chávez es un parásito de la democracia, que la ha utilizado para llegar al poder y desde el poder liquidar la separación de poderes, puesto que controla el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial; reprimir las libertades públicas y los derechos políticos de la oposición; acabar con la libertad de expresión; acabar con la seguridad jurídica e institucional, y ahora parece que colaborar con grupos terroristas como la ETA y las FARC.

Señor Rodríguez Zapatero, muy recientemente, en el Parlamento Europeo y aquí, en este mismo Senado, se han aprobado iniciativas que instan a los Gobiernos a trabajar para que en Venezuela se recuperen los derechos democráticos cuanto antes. Por cierto, su Grupo Parlamentario aquí votó en contra; ustedes sabrán por qué.

Hace cuatro años, en este mismo Senado, yo le insté a usted a defender los derechos de los españoles en Venezuela, que estaban siendo sometidos a violentos expolios, secuestros y todo tipo de atropellos. En estos días, señor Rodríguez Zapatero, hemos sabido que el Gobierno de Chávez ha suprimido las pensiones a más de tres mil españoles que legítimamente les corresponden y sin ningún motivo. Y ustedes siguen sin hace absolutamente nada por evitar todo esto.

Ahora, por si fuera poco, un auto de la Audiencia Nacional certifica lo que muchos sospechábamos: serios indicios de colaboración del Gobierno de Chávez con la FARC y con la ETA; un problema que es muy serio para nosotros, porque afecta directamente a la seguridad del Estado español.

No se puede entender, señor Rodríguez Zapatero, que todavía a estas alturas ustedes no hayan convocado al Embajador de Venezuela para pedirle explicaciones sobre esos indicios de colaboración de su Gobierno con las FARC y con la ETA. Y no se pueden entender, por indignos, los balbuceos y las contradicciones del señor Moratinos cuando ha explicado sus conversaciones con Chávez, donde la sensación que da es que encima le ha pedido perdón por el auto de la Audiencia.

No se pueden consentir, señor Rodríguez Zapatero, los insultos del señor Chávez y de su Gobierno hacia usted, hacia el señor Aznar, hacia el Partido Popular, hacia el Poder Judicial y hacia todos los españoles, en general. Y es vergonzoso, señor Rodríguez Zapatero, que a quien parece que se van a pedir explicaciones es al juez Velasco por el contenido de su auto, que lo único que refleja son las investigaciones de la Policía española.

Es infamante, señor Rodríguez Zapatero, que usted y su Gobierno se hayan plegado una vez más ante Hugo Chávez con un comunicado conjunto, en el que, al final, aquí lo que da la sensación es que los culpables de la situación creada son el juez, la Policía española y los medios de comunicación españoles.

Señor Rodríguez Zapatero, le vuelvo a formular la misma pregunta que le hice yo aquí, hace cuatro años: ¿puede usted explicar el por qué de esa obsesión por ofrecer permanentemente esa imagen de su Gobierno tan acomplejada y tan humillante en política exterior?

Presidente.- Señor García-Escudero, permítame que le diga que me pronuncio sobre las cuestiones de política exterior o sobre cualquier otra política o cualquier otra materia política, en este caso sobre la muerte por huelga de hambre de Orlando Zapata, allí donde entiendo por conveniente y no allí donde a usted le parecería adecuado que lo hiciera. Y lo hice --sí, permítame que le diga que es así-- en el Congreso de los Diputados ante los representantes de política exterior todos los Parlamentos de la Unión Europea. La institución y el ámbito, por su dimensión política, parecían los más oportunos y los más adecuados.

En segundo lugar, señor García-Escudero, el Gobierno que presido ha defendido una política exterior coherente y de convicciones, y usted ha recordado aquí algún episodio. Sí, coherente y de convicciones: coherente en contra de las guerras ilegítimas; coherente frente a la violación de derechos humanos en cualquier sitio; coherente frente a situaciones como Guantánamo y coherente para acabar con situaciones como Guantánamo en defensa de los derechos humanos comprometiendo la responsabilidad de nuestro país, en todos los ámbitos y coherente en la defensa de los derechos humanos en Cuba.

Coherente y eficaz, porque es llamativo que quienes, como ustedes, durante la etapa de Gobierno sí tuvieron bastantes encuentros con las autoridades del régimen cubano fueron muy poco eficaces a la hora de conseguir liberaciones de presos de conciencia y presos políticos. Y nosotros, con nuestra política de exigencia en el diálogo de los derechos humanos, hemos conseguido --ya sé que a usted eso no le importa, porque eso no va con la retórica-- que un número importante de personas que estaban en prisión en las cárceles cubanas puedan estar hoy en libertad en una defensa y en una acción útil y práctica en nombre de los derechos humanos.

Ésa es la diferencia. Y, por supuesto, como lo estamos haciendo con el señor Fariñas; como lo hemos hecho desde hace varios años con el señor Fariñas y con otros ciudadanos cubanos que tienen problemas por defender la libertad de expresión; como lo estamos haciendo hoy y como lo seguiremos haciendo a favor de esas personas, de su libertad y de su vida, sin utilizar políticamente cuando estamos ante un tema que afecta a la defensa de los intereses generales de nuestro país, que están en Cuba, que están en Venezuela y que están en los principios de defensa comunes que tenemos en esta Cámara a favor de la democracia y los derechos humanos.

Ha hecho referencia a Venezuela. Si estamos en lo de siempre en su actitud, en lo de siempre; sí, en su actitud en comparación con la nuestra. Estamos hablando de Venezuela y, en última instancia, de la lucha contra el terrorismo, de la lucha contra ETA.

Cuando hay alguna autoridad venezolana que critica a algún miembro de su partido o a algún responsable de su partido, como al ex Presidente Aznar, quienes salen en primer lugar defendiendo y no aceptando esa crítica son el Gobierno de España y el Partido Socialista Obrero Español; pero, cuando hay una crítica de alguna autoridad o de algún miembro del Gobierno de Venezuela a este Gobierno o a su Presidente, ustedes callan y lo que hacen es criticar al Gobierno de España por lo que sucede en Venezuela. Ésa es la diferencia. Sí, sí, no ha habido ningún dirigente del Partido Popular.

Es la misma actitud en relación con el fondo de la cuestión, que no es otro que la lucha contra el terrorismo de ETA. Cuando ustedes han estado en el Gobierno, en política antiterrorista en España, en el exterior, en Francia, con tregua o sin tregua, el Partido Socialista siempre ha apoyado; y, cuando se trataba de una cuestión que afectaba a relaciones exteriores, aún con mucha más firmeza y sin dudar un segundo. Siempre el apoyo al Gobierno del partido al que pertenece Su Señoría en la política antiterrorista. Siempre, y el respaldo en todas las acciones internacionales para que ETA tenga cada vez menos apoyo, que afortunadamente es así, en cualquier lugar o en cualquier continente del mundo.

Sin embargo, cuando este Gobierno enfrenta una cuestión, como a la que ha hecho usted referencia, de un posible apoyo o relación de las FARC con ETA y de colaboración de algún otro Gobierno, su reacción es contra el Gobierno. No, pónganse al lado del Gobierno en cuestiones trascendentes de política exterior y de lucha contra el terrorismo, que es la excepción, porque casi nunca lo hacen. Pónganse al lado del Gobierno, del interés general de España y de la lucha contra ETA, alguna vez.

¿Sabe cuál es la conclusión de fondo? La conclusión de fondo ¿sabe cuál es? Cuando a ustedes les critican desde algún Gobierno extranjero, nosotros salimos firmes en contra. Sí, en su memoria no está la Cumbre de Chile, pero sí está en la memoria de la opinión pública; en su memoria no está lo que ayer el Ministro y yo mismo afirmamos sobre las declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores en torno al señor Aznar y al juez; pero en la memoria de los españoles está también que, cuando alguna crítica se ha recibido desde fuera a mi Gobierno, al Presidente o al Ministro, ustedes han callado; siempre han callado.

¿Sabe cuál es la conclusión? Muy sencilla: que en temas de política exterior, en temas de lucha contra el terrorismo y en temas de defensa de derechos humanos nosotros procuramos siempre mirar el interés general, sentirnos uno como país; no dividir al país en cuestiones de relaciones exteriores. Y ustedes siempre, o en la mayoría de las ocasiones, ponen el interés partidista de corto alcance para intentar dañar al Gobierno; nunca al interés de España, nunca al interés general y nunca al interés que deberían apoyar siendo un partido de la importancia que tienen y un partido responsable.

¡Qué lástima! ¡Qué pena!

© Presidencia del Gobierno de España 2010